La Peña Flamenca “La Soleá” inaugura su sede en el Centro Giner de los Ríos

La Peña Flamenca “La Soleá” inauguraba su sede este sábado en el local cedido por el Ayuntamiento de Nerja en el edificio Giner de los Ríos con la presencia de numerosos socios e invitados. Tras dos años sin disponer de una sede donde poder realizar sus actividades, la ilusión ha vuelto de nuevo a esta peña.

En el acto de inauguración, Manuel Calderón agradeció al Ayuntamiento de Nerja y en especial al alcalde, José Alberto Armijo, la cesión del local. Asimismo agradeció el trabajo realizado por las mujeres de la peña, por el trabajo realizado para la preparación del acto inaugural y para otros muchos que han tenido lugar a lo largo de la historia de este colectivo cultural. También agradeció “la aportación extraordinaria” del socio Paco Ríos y la labor realizada por Ana Gómez Gómez para lograr que la peña volviese a tener una sede. Este esfuerzo de Ana fue recompensado con un ramo de flores y el aplauso de todos los presentes.

Manuel Calderón manifestó asimismo en su intervención que ser socio de la Peña Flamenca La Solea es sinónimo de perseverancia “y de no rendirse ante nada”.

Por su parte la concejala delegada de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Nerja, Angélica Portillo, destacó el trabajo realizado por la peña desde su fundación, en el año 1985, y mostró su satisfacción por el hecho de que ya dispusiera de una sede, aunque reconoció que son muchos los colectivos que acuden al Ayuntamiento de Nerja para solicitar un local en el que poder realizar sus actividades. Destacó el gran esfuerzo realizado por los socios y socias de la peña para acondicionar el local y dijo que el Ayuntamiento continuará colaborando con “La Soleá” en la medida de sus posibilidades.

Asimismo destacó que desde el Ayuntamiento se apoya y fomenta el flamenco, y puso como ejemplo la moción aprobada en pleno recientemente, los espectáculos que se desarrollan en el Centro Cultural todos los meses o el Curso Internacional de Flamenco que se va a impartir este verano.

El acto acabó, como no podía ser de otra forma, con buen flamenco.